Poesía

Jesús Ruiz Mantilla
Director artístico de Festival Eñe

Cuando se impone el lenguaje del odio, cuando la mentira es un camino de seducción para masas, cuando vuelven las detenciones de gentes honradas por las calles por su procedencia o su color de piel, cuando la razón no entiende las brutalidades del poder, cuando la democracia y quienes deben defenderla en alto callan ante aquellos que pisotean la soberanía, una vez han sido elegidos por la misma. Cuando la libertad tiene precio, a la igualdad ni se la espera y la fraternidad cede el testigo a Caín y Abel… Cuando vuelven a sonar tambores de guerra y trompetas del apocalipsis, una de nuestras mejores armas para detener a sus jinetes es la poesía.

Nos vence el desánimo, nos paraliza el desconcierto, el ruido del insulto y la humillación se impone, pero a través de la historia, en los tiempos más oscuros, quienes finalmente lograron contar y reivindicar la dignidad de los pueblos en medio del espanto fueron los poetas. La verdad pasó a su lado porque supieron salvaguardar su esencia moral por medio del lenguaje. Lo hizo Ana Ajmátova en los tiempos de Stalin, lo logró el fantasma de Lorca sobre sus asesinos o Paul Celan cuando dijo que la lengua se había salvado a pesar de todo y pasó a través del discurso mortífero incluso cuando no tuvo palabras para lo que sucedió.

Tenemos todavía palabras para detener la destrucción y desenmascarar la llegada de la barbarie. Hagámoslas nuestras con el ánimo y las armas de la poesía para, como proponían André Breton y Paul Eluard, llevarlas a ser, incluso, “lo contrario de la literatura”. Es decir, servirnos de ellas, mirar el mundo a través suyo para conquistar la vida mediante la belleza y no del horror.

Ha llegado esa hora, otra vez, incluso cien años después de que en España, la generación del 27, diera forma a un mundo y, con los años se convirtiera en su más brillante conciencia a través de la lengua que todos ellos honraron y lograron engrandecer mediante posiciones éticas y estéticas. Con ese ejemplo damos voz este año en el Festival Eñe a todos los creadores que mediante una actitud poética ante el mundo luchan para transformarlo y llevarlo a la luz aunque acechen por demasiadas partes las tinieblas.